domingo, 17 de abril de 2016

Un cobarde en la sala. Conferencia en la UCA. Entrada complementaria.

En la facultad de filosofía y letras, durante la semana de las letras, tuvo lugar eso a lo que se le puede llamar conferencia, coloquio o simplemente un café por encuentro casual en una cafetería emblemática del centro de una ciudad especial. No hubo café, al encuentro fuimos citados, pero con la ciudad especial ya contábamos, y eso cambió el aura del encuentro, que además fue con uno de esos enamorados que le sale a la bella Cádiz, esa que guarda en sus entrañas historias de fenicios, libertades y arte.

Los autores de comparsa de carnaval se inspiran en Cádiz cual musa, de esas que inspiraran a Dante o  Petrarca, inalcanzables mujeres llenas de gracia divina, pero esta es diferente en tanto en cuanto es una mujer que habla sin tapujos, con la libertad del que vuela a favor del viento, y a Cádiz, la mecen dos, el levante y el poniente.

Antonio Martínez Ares es uno de estos autores, cuyas letras hablan desde las entrañas de lo que sucede en la vida de los gaditanos, de las personas en general, haciendo que la vida parezca una excelsa tragicomedia. La virtud de "el niño", como lo llaman en nuestra tierra los aficionados a la fiesta, viene de la mano de la elegancia, haciendo que sus coplas, que nacen de lo mas profundo y visceral, suenen a elegante melodía y que, a su vez, truenen en nuestro interior como una rayo de luz que nos hace abrir los ojos ante las injusticias, y el amor y el desamor, en todas sus formas.

                                                             Antonio Martínez Ares

El niño nos habló de sus años mozos, cuando su padre le llevaba a la peña "Nuestra Andalucía" para que se desencantase del mundillo, sin saber que ese veneno no se va nunca. Con ayuda de preguntas de los presentes, se hizo un recorrido por la trayectoria de comparsista, pasando por "La calle de la mar", "El brujo", "Los piratas" o "La niña de mis ojos", por la que mostró especial predilección.



                                 Comparsa "La niña de mis ojos" actuando en el teatro Falla

Su pluma nació allí, y a partir de ahí, siempre ha escrito desde el corazón de un coplero sin remedio, eligiendo temas que le llegan en su día a día, practicando así ese periodismo cantado del que nació este asunto de las serpentinas y el papelillo. Su forma de componer no sigue un método, compone como uno de esos que no componen por oficio, si no por inspiración. Cuando le viene, le viene, aunque eso sí, suele ser ave nocturna.

Tras sus treces años en la sombra, quizás por no encontrar esa inspiración y no querer mostrar obras vacías, volvió con una obra que le valió el primer premio, Los cobardes, una comparsa inspirada por una frase de Borges, un párrafo de El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, y por Pemán, aunque no es mucho de Pemán.


                                            Comparsa "Los Cobardes" actuando en el teatro Falla

Sin duda este autor es de los imprescindibles, y esperemos por nuestro bien, que no se vuelva a ausentar.

Imágenes adquiridas en:
https://www.taquilla.com
http://www.carnavaldecadiz.com
http://falladecarnaval.blogspot.com.es

Vídeo adquirido en:
https://www.youtube.com

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